El trabajo de los serenos

Como trabajan los serenos

Los serenos realizan rondas periódicas sobre unas zonas predeterminadas de diferentes barrios, en horario de once de la noche a siete de mañana durante 364 días al año, únicamente no se presta el servicio el 18 de octubre, festividad del sereno. Durante sus rondas el sereno se encarga de prestar su ayuda a la ciudad, vecinos, comercios, turistas y viandantes en general. En sus paseos nocturnos los serenos comprueban que los vehículos estacionados tengan las ventanillas cerradas, en caso de robo avisan a la policía local y, si es posible, al dueño; se encargan de controlar el alumbrado público y avisar a la empresa de mantenimiento en caso de apagones, farolas sin luz o cuadros eléctricos abiertos con peligro de manipulación por los viandantes; también reconocen el mobiliario urbano para detectar posibles desperfectos en papeleras, señales de tráfico, bancos, vallas, maceteros, contenedores y resto de bienes públicos. Otro de los objetivos del Servicio de Serenos es prestar atención a las personas que puedan necesitar ayuda por encontrarse pérdidas o desorientadas, al igual que atender las necesidades de información de los turistas, informándoles de lugares (hoteles, restaurantes, cafeterías…), así como datos generales de la ciudad y de sus recursos turísticos, facilitándoles incluso mapas y callejeros de Gijón. Sin lugar a dudas, el servicio contribuye a la disminución de las incidencias nocturnas y a una notable mejora en la calidad de vida de la ciudadanía en general, gracias a la tranquilidad que genera la presencia de los serenos en las calles de Gijón. Con el paso de los años, se han ido incorporando nuevas funciones al trabajo que prestan los serenos, tanto hacia la ciudad, como a las personas. Entre ellas podemos destacar la colaboración con los servicios de emergencia y policía, el acompañamiento hasta el portal de las personas mayores y discapacitadas y la mencionada información a los turistas sobre las posibilidades que ofrece la ciudad.